domingo, 13 de febrero de 2011

EL NEGOCIO DE LA SALUD ... SIN NORMAS Y SIN ETICA ... UN TEMA DE ESTADO A CONSIDERAR ....

¿El negocio de la Salud debe seguir igual?

Cortesia:Néstor Álvarez


 

 
La salud no es un negocio, es un error grandísimo y es ser ajeno a la realidad del país y del mundo, pensarla, verla y trabajarla así. Si revisamos los actores que entran en la atención de la salud en cualquier fase: prevención, promoción, atención de la enfermedad y rehabilitación, sin entrar en los otros ejes de la salud pública, siempre nos vamos a encontrar con un vendedor, un comprador y un cliente, usuario, beneficiado como se llame. Iniciemos analizando los primeros actores que aparecen en nuestro sistema de salud que hasta ahora ha estado enfocado sólo en atender la enfermedad:
  • Una EPS “asegurador”
  • Un paciente “usuario”
  • Una IPS “prestador del servicio”
  • Una ayuda diagnostica “producto”
  • Un medicamento “producto”

 

Iniciemos por el medicamento, un producto que es un elemento que juega un papel importante en los costos de la atención porque es el resultado final en la medicina occidental y siendo emocionalmente importante para el paciente, éste producto puede ser de una multinacional quien lo investigó “originalmente” que puede tener patente lo que hace que su costo no obedezca a reglas de mercado si no sólo a la especulación del productor, si está protegido por el decreto 2085 es el mismo resultado, precio de especulación por 5 años; cuando no está protegido por los dos mecanismos anteriores se puede decir que su precio entra a las reglas del mercado: preferencias del médico, así se formule en genérico, precio de compra, pues las EPS suministran lo que es lo más rentable olvidándose muchas veces de otros aspectos importantes para el paciente, y ahí es donde entran los genéricos, que son los que “sólo llevan el nombre químico genérico, y los de marca  que son aquellos que no los produce el descubridor si no otro laboratorio, pero con una marca. Estos genéricos se mueven en una gran gama de precios y muchas veces los de marca no son si no sólo un 20% ó 30% más económicos que el mal llamado original, lo que ha llevado a que éstas empresas tengan un negocio muy lucrativo con mínima inversión. Entonces ya empezamos a ver que la salud es una suma de negocios, y por eso nacen agremiaciones como la de los productores multinacionales “AFIDRO” que los reúne casi en un 90% y representa sus intereses en este negocio, como ha sido la libertad de precios que el Gobierno les concede sin aplicar principios de comercio internacional para proteger los recursos de la salud de los colombianos, como es la revocatoria de patentes en medicamentos de interés para salud pública, por ejemplo, está el caso de Kaletra donde el Gobierno no quiso hacerlo.

En cuanto a la parte de ayudas diagnósticas, algunas de ellas son de las multinacionales de medicamentos y las cobija su agremiación, las que son independientes son pocas y buscan pertenecer a FENALCO, ACOPI, al igual que los empresarios de insumos médicos tales como: ropa quirúrgica, prótesis, desinfectantes, equipos u otros.

Ahora miremos el negocio de los genéricos que también tienen su agremiación “ASINFAR”, han defendido sus intereses y es por eso que al día de hoy en Colombia no se pide estudios de biodisponibilidad y bioequivalencia para lanzar un genérico, debido a la presión que éste gremio ha ejercido, ya que esto hace más difícil sacar un producto al mercado y se requiere de más inversión, lo único que se ha logrado es algo minúsculo para productos del sistema nervioso central. Pero qué le ha aportado la industria nacional al país? desde mi punto de vista lo único es dar empleo con los que tienen plantas de producción porque otros importan, más la nómina administrativa y de comercialización en los que la tienen, pero no han invertido en investigación o patrocinio a las universidades para el desarrollo de otros medicamentos. Como vemos claramente está es el negocio con actores que son muy fuertes.

Ahora analicemos las IPS, palabra que nace con la ley 100 para llamar a todos los hospitales centros médicos y consultorios, estas entran a jugar un papel muy importante en el negocio de la salud, ya que se ven sometidas a las reglas del mercado dominante de negociación de las EPS como son las tarifas de servicios por demanda y paquetes de capitación, eso ha hecho que se asocien especialmente las privadas y de gran tamaño como lo es “ACHC” Asociación Colombiana de Hospitales y Clínicas que defiende sus intereses como es no dejar incrementar el porcentaje de integración vertical de las EPS, pues esto las llevaría a salir del mercado o ser absorbidas y defenderse de la posición dominante de las EPS en cuanto a tarifas. Otro actor es “ACESI” Asociación Colombiana de Empresas Sociales del Estado y Hospitales Públicos que vela para que estos no desaparezcan del negocio de la salud, ya que las nuevas leyes los llevan a ser entregados al sector privado afectando a la población más pobre.

No sabemos en el futuro, quiénes representarán a las IPS primarias pequeñas, que es donde las EPS también contratan la capitación de la atención de primer nivel y que cada día son más, al igual que las IPS pequeñas especializadas como las de Cáncer, VIH, Artritis, Diabetes, etc. Recordemos que en la mayoría de IPS es donde se aplica la reducción y control de costos que se reflejan en el mal servicio y aumento de mortalidad y morbilidad, también muchas son de políticos y médicos especialistas que ejercen posición dominante en ciudades pequeñas.

Los mayores dueños del negocio de la salud en Colombia son las EPS, que como se ha demostrado en los últimos 15 años, han sido la industria más creciente en el país, ubicando algunas en las 100 primeras empresas de la Nación con unos altos márgenes de ganancia. En éste segmento están:

*Las EPS del subsidiado con su agremiación “GESTARSALUD” que defiende sus intereses como la universalización del aseguramiento, ya que en Colombia hay más pobres y entrarán al régimen subsidiado.

*Las Cajas de Compensación Familiar, que algunas tienen EPS en contributivo y subsidiado; las representa “ASOCAJAS” la Asociación Nacional de Cajas de Compensación Familiar que también vela por sus intereses en el negocio de la salud.

No podemos olvidar las empresas que venden seguros de salud y que están asociados a “FASECOLDA” Federación de Aseguradores de Colombia, quienes lucharán por que avancemos al modelo de aseguramiento en salud no regido por un plan básico como lo es en Colombia, sino girando al modelo de USA. Tampoco las empresas de Riegos Profesionales ARP y las del SOAT que están en la agremiación de seguros.

Por otro lado está “ACEMI” Asociación Colombiana de Empresas de Medicina Integral, que agremia EPS, mayoría del contributivo, medicina prepagada y ambulancias prepagadas, éste gremio podríamos decir que es rey de los leones pues representa gran parte del negocio en valores y también en usuarios y es donde se mueve mayores intereses por tener un POS más amplio que el subsidiado, por eso siempre vemos en las noticias que su representante está en titulares y da la pauta para donde debe ir el negocio de la salud en Colombia y fue así como se demostró que la emergencia en salud fue en gran parte hecha por las EPS, como se  supo por las denuncias de los contratos del Ministerio, es así como en el trámite de la ley 1438 de enero de 2011, algunos ponentes se quejaron en una sección por que el Gobierno se reunió con actores del negocio para hacer modificaciones y ellos no fueron invitados.

Para terminar de ver la importancia de este gremio y su directa influencia en el Gobierno, ACEMI organizó el 8 de febrero un evento para análisis de la ley 1438 y fue presidido por la actual Viceministra de la Protección Social, esto nos deja ver la coordinación con el Ministerio. Y si aún quedan dudas recordemos como los asistentes del Ministro llevaban mensajes al Presidente de ACEMI en plenarias de discusión de la ley, cuando se presentaba algo que afectara a las EPS.

Bueno, si después de ésta breve revisión hay dudas que la salud en Colombia es un negocio, entonces revisen quién de estos actores no estuvo en las mesas temáticas del Ministerio o en las plenarias del Congreso.

No puede continuar siendo la salud un negocio, sin normas y sin ética. La lucha seria, es lograr una reglamentación del sistema donde se nos garantice el derecho fundamental de la salud.